El Buen Morir

En mi anterior post me hacía eco de un artículo que hablaba del Buen Vivir (BV). Un concepto que se define como vida plena e implica la armonía interna de las personas, con la comunidad y con la naturaleza. Comparto la teoría del BV de la misma manera que, en el envés de la moneda que es la vida, estoy completamente a favor del, digamos, Buen Morir (BM). Es bastante paradójico que tener un BM sea una aspiración de una inmensa mayoría de personas y que, sin embargo, sea un tema quasi tabú en los grandes medios de comunicación. Aunque las obviedades resultan difíciles de explicar, no conozco a nadie, aunque sé que puede haberlo, que no quiera tener una muerte digna cuando todo está perdido y no hay esperanzas de prolongar la vida en condiciones aceptables para la propia persona y para su entorno familiar.

Es lamentable que a estas alturas del devenir histórico todavía haya que explicar que el “derecho a la vida que protege la Constitución lleva aparejado el deber de respetar la vida ajena, pero no el deber de vivir contra la propia voluntad en condiciones penosas”, como dice esta experta de asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), quien añade:

«El Estado debe proteger la vida, pero no imponer el deber de vivir en todas las circunstancias. Nuestra asociación tiene el fin primordial de promover el derecho de toda persona a disponer con libertad de su cuerpo y de su vida y a elegir, libre y legalmente, el momento y los medios para finalizarla. Defendemos el derecho de los enfermos terminales e irreversibles a morir pacíficamente y sin sufrimientos, si éste es su deseo expreso».

En este asunto, como en tantos otros que han tenido como protagonista al cuerpo humano, la religión ha sido un freno cuando no un obstáculo insalvable para gobernantes y políticos a la hora de legislar. Sería plausible que la voluntad reformadora del papa Francisco también en esto supusiera un avance en el pensamiento religioso anacrónico. Es muy lamentable e inconcebible que la ley no defienda nítidamente “la libertad de toda persona a decidir el momento y forma de finalizar su vida, especialmente, cuando padece un deterioro irreversible y un sufrimiento insoportable”. De ahí que entre los objetivos de DMD estén los de influir en los partidos políticos para que se legisle sobre la eutanasia y que el suicidio asistido sea eliminado del Código Penal.

Y eso que aquí todavía estamos lejos de la legislación más avanzada que hay en otros países de nuestro entorno. En Holanda, por ejemplo, donde ya existe una ley de eutanasia que goza del apoyo mayoritario de la sociedad, hay un debate abierto sobre incluir un nuevo supuesto que contemple si pueden acabar con su ciclo vital quienes lo consideren completo.  Como se dice en esta información, “más obvio es preguntarse si los que sientan que su vida concluirá con gran dolor, y serán una carga (también por culpa de un sistema de cuidados degradado) pueden terminar cuando todavía no sufren tanto, ni son un peso para ellos mismos y para los demás”. A mi juicio, el BM también implicaría que se regulara la ayuda a morir de las personas que aleguen “cansancio vital”, sin enfermedad o dolores insoportables, como ya se están planteando las autoridades holandesas.

Mientras tanto, mientras todo llegue y mientras se lo piensen nuestros políticos, que tendrían la obligación de hacer normal en las leyes lo que en la calle es normal, tenemos una herramienta a nuestro alcance, muy limitada, pero que en este mundo posibilista del algo-es-mejor-que-nada, supone un escape para situaciones personales difíciles. Se trata del Testamento Vital, regulado por la ley de autonomía del paciente. Bien es verdad que en ocasiones el BM, o el morir bien, depende del médico que te toque y del grado de comprensión que muestre a los derechos del paciente al final de su vida.

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P.S. Una vez redactado este texto, me entero de que el grupo confederal de Unidos Podemos ha presentado una proposición de ley para regular la eutanasia. Veremos quién y por qué apoya o se opone a su toma en consideración. Aquí les dejo el youtube de presentación.

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